En el marco de un proceso de innovación, una de las claves es la identificación de las fuentes de innovación. ¿Las ideas solo florecen en el seno de la organización? Parece lógico pensar que existen
múltiples fuentes de innovación dependiendo del sector en el que se esté. A este respecto los estudios de
Eric Von Hippel nos demuestran con datos empíricos como existen multitud de fuentes de innovación y los beneficios que estos aportan al proceso de innovación. En concreto, en su libro, “
Usuarios y suministradores como fuentes de innovación” del original “
The sources of innovation” nos da las claves para identificar las fuentes y describir sus características con el objetivo de obtener mayor éxito en la innovación.
Las
organizaciones tradicionales,
cerradas, se organizan alrededor de la suposición convencional de que los nuevos productos se desarrollan en la organización que los va a producir para su posterior venta comercial. La siguiente imagen describe el esquema clásico de desarrollo de un producto en una organización cerrada.
Más allá de esta visión clásica y simplificada del proceso de innovación, la realidad actual es distinta. Las fuentes de innovación pueden estar al otro lado de los muros de la organización, pueden ser los propios
clientes/
usuarios quienes sean la fuente de innovación, o los
fabricantes, o los
proveedores o más aún, las
distribuidoras y
asociaciones (asociaciones de fabricantes, etc.) diversas.
Las
organizaciones más
abiertas tendrán más facilidad para identificar estas fuentes de innovación que organizaciones más cerradas. De esta forma las organizaciones abiertas podrán aprovecharse de los beneficios que aporten agentes externos a la organización y que sean parte activa en el proceso de innovación. Estas organizaciones tienen asumido ya que
el proceso de innovación puede ser distribuido y por lo tanto requieren de nuevas herramientas de gestión para poder gestionar este tipo de procesos.
Según
Eric von Hippel, en este tipo de procesos de innovación donde toman parte diversos agentes externos a la organización es importante gestionar adecuadamente la
propiedad intelectual. Ya lo decía hace bastante tiempo
Schumpeter, “
aquellos que tienen éxito al innovar son recompensados con un control monopolístico temporal sobre lo que han creado”. Aunque la verdad es que según un estudio realizado a 650 ejecutivos de I+D, “
las patentes son relativamente ineficaces a la hora de adquirir y proteger las ventajas competitivas”. Ahora bien, mi opinión al igual que la de José Luis Sagarduy de
Clarke&Modet, es que
las patentes no es ni la única ni la mejor herramienta existente para proteger una innovación. El tema de la propiedad intelectual es un asunto muy delicado en que hay que andar con pies de plomo, pero que sin duda alguna
puede aportar grandes beneficios a las organizaciones.
“Estar cerca del usuario o cliente es esencial para el éxito en la innovación”
Una de las fuentes de innovación más interesantes es la de los
clientes o
usuarios. En el ciclo de vida de un producto existen diferentes tipos de clientes. La siguiente imagen identifica los
diferentes tipos de cliente con respecto al ciclo de vida del producto.
Siendo realistas es difícil imaginarse que un usuario rezagado que comience a utilizar el producto cuando este está ya muy maduro pueda identificar y/o aportar una innovación. La
mayoría de las innovaciones por parte de los usuarios vendrán de los primeros usuarios, los “
lead users”. Los
lead users según
Eric von Hippel tienen las siguientes característica:
En los momentos en que vivimos y con el gran auge de la web 2.0, no debemos de olvidarnos del factor del
cowdsourcing, la
inteligencia de las masas. Todos esos usuarios que utilizan nuestro producto o servicio pueden ser una
fuente inagotable de información y de innovación. Para ello es necesario generar
conversaciones sinceras con dichos usuarios y
escucharles atentamente. Un caso práctico de esto lo podemos encontrar con
Lego Mindstorms. Mi co-director de proyecto,
David Sanchez, está analizando a detalle como dicha comunidad de usuarios pueden aportar grandes innovaciones a la organización.
En este sentido,
Eric von Hippel propone la instalación de un
laboratorio de previsión de necesidades haciendo uso de los
lead users y estudiando su comportamiento al utilizar los productos o servicios. En muchas organizaciones ya se hace algo similar de manera informal, la clave está en que
si se quiere un proceso de innovación eficiente hay que ser muy metódico.